martes, 7 de junio de 2016

La gran revolución

Si hablamos de revoluciones, el premio a la fama y la trascendencia se lo lleva la Revolución francesa, que no sólo cambió Francia sino todas las concepciones políticas y sociales del mundo occidental. Lo vemos con un poco de detalle:


Charles Dickens en  Historia de dos ciudades lo cuenta así: "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura hacia el cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto."

Y en otro lugar dice. "Y por encima de todo descollaba una figura horrible, que llegó a ser tan familiar como si fuera cosa corriente desde los primeros tiempos del mundo; la figura de la aguda hembra llamada La Guillotina.
Era el tema popular de toda clase de bromas; era el mejor remedio para el dolor de cabeza, lo que impedía que el cabello encaneciera, y lo que daba al cutis una delicadeza especial. Era la Navaja nacional que afeitaba excelentemente, y el que besaba la Guillotina miraba a través del ventanillo y estornudaba dentro del cesto. Era el signo de la regeneración de la raza humana y substituía a la Cruz. Y muchos eran los que llevaban a guisa de dije modelitos de la Guillotina, en el mismo lugar en que antes llevaran la Cruz, a la que desdeñaban para creer en aquélla."

Para terminar vamos a leer en clase el final de esta novela en que uno de los protagonistas se enfrenta a la terrible cuchilla... y luego hablamos.

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